Comprensión lectora en personas autistas: ¿qué estrategias funcionan según la investigación científica?

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Algunas personas autistas pueden leer palabras y textos con facilidad, pero encuentran dificultades para comprender su significado, identificar ideas principales o interpretar información que no está expresada directamente. Diversos estudios científicos han evaluado estrategias educativas que pueden ayudar a desarrollar estas habilidades.

 

Leer es una habilidad fundamental para aprender, comunicarnos y desenvolvernos en la vida diaria. Nos permite comprender instrucciones, estudiar, utilizar servicios, acceder a información y tomar decisiones.

Sin embargo, saber leer palabras no siempre significa comprender lo que estamos leyendo.

Algunas personas autistas pueden reconocer palabras, leer rápidamente e incluso pronunciar términos complejos, pero experimentar dificultades cuando necesitan explicar lo que han leído, identificar la idea principal de un texto o comprender por qué ocurrió determinada situación.

Estas dificultades no están presentes en todas las personas autistas. Algunas tienen una excelente comprensión lectora, mientras que otras necesitan apoyos específicos.

La buena noticia es que existen investigaciones que muestran que la comprensión lectora puede mejorar cuando se enseñan estrategias adaptadas a las necesidades de cada estudiante.

 

¿Qué nos dicen las investigaciones?

1. La enseñanza directa puede mejorar la comprensión lectora

Una revisión sistemática realizada por investigadores de la Universidad de Valencia, España, y publicada en 2021 en la revista Behavioral Sciences, examinó 25 estudios sobre intervenciones destinadas a mejorar la comprensión lectora en niños y adolescentes autistas de entre 5 y 18 años.

Los investigadores encontraron que muchos estudiantes podían beneficiarse de intervenciones educativas específicas.

Entre las habilidades más trabajadas se encontraban:

  • Identificar las ideas principales de un texto.

  • Responder preguntas sobre lo leído.

  • Comprender información que no aparece expresada directamente.

  • Relacionar acontecimientos y comprender sus causas.

  • Organizar e interpretar la información.

La enseñanza directa fue una de las estrategias más utilizadas en los estudios.

Esto significa que, en lugar de pedirle al estudiante que lea un texto y responda preguntas sin orientación, el educador le enseña explícitamente cómo encontrar la información, reconocer las pistas del texto y construir una respuesta.

Por ejemplo, si un estudiante lee:

«María salió de su casa sin paraguas. Cuando llegó a la escuela, tenía la ropa completamente mojada.»

Podemos ayudarlo a comprender que probablemente estaba lloviendo, aunque el texto no lo diga directamente.

Primero identificamos las pistas: María no tenía paraguas y llegó mojada. Después explicamos cómo relacionarlas para llegar a una conclusión.

Este proceso se llama inferencia, y es una habilidad importante para comprender textos y situaciones de la vida cotidiana.

La revisión encontró resultados alentadores, pero también señaló que las investigaciones utilizaban procedimientos diferentes y que se necesitan más estudios para determinar qué estrategias funcionan mejor para cada estudiante.

 

2. Los apoyos visuales pueden facilitar la comprensión

Un metaanálisis publicado en septiembre de 2025 en el Journal of Autism and Developmental Disorders, realizado por Seulbi Lee, Sarah Quinn y Yitong Jiang, examinó cinco estudios experimentales de caso único que utilizaron representaciones visuales para apoyar la comprensión lectora en estudiantes autistas.

Los resultados mostraron efectos positivos moderados a fuertes en conjunto.

Las herramientas estudiadas incluían representaciones gráficas e ilustraciones que ayudaban a los estudiantes a comprender cómo se relacionaban los acontecimientos y las ideas de un texto.

Por ejemplo:

Mapas de historias: permiten identificar personajes, lugares, acontecimientos y soluciones.

Líneas de tiempo: ayudan a organizar los acontecimientos en el orden en que sucedieron.

Diagramas: permiten visualizar relaciones, semejanzas, diferencias y causas.

Ilustraciones y representaciones visuales: pueden ayudar a comprender situaciones que resultan difíciles de interpretar únicamente mediante palabras.

Imaginemos que un estudiante lee un texto sobre la construcción de una casa.

En lugar de pedirle que recuerde todos los detalles, podemos elaborar un diagrama que muestre los pasos: diseñar el plano, preparar el terreno, construir las paredes e instalar el techo.

De esta manera, el estudiante puede observar la secuencia y comprender la relación entre las diferentes etapas.

Es importante aclarar que no todos los apoyos visuales funcionan de la misma manera y que los resultados proceden de un número reducido de estudios. Por eso, debemos seleccionar las herramientas según las necesidades del estudiante y evaluar si realmente le ayudan a comprender.

 

3. Enseñar a relacionar palabras y oraciones también puede ayudar

Otro estudio, publicado en 2004 por investigadores O’Connor y Klein, exploró diferentes estrategias para facilitar la comprensión lectora en 20 estudiantes autistas.

Entre sus hallazgos, observaron beneficios al enseñar explícitamente determinadas relaciones dentro de los textos, especialmente cómo identificar a quién o a qué se refieren los pronombres y otras expresiones.

Por ejemplo:

«Pedro llamó a Andrés porque necesitaba ayuda. Él estaba preocupado por el examen.»

Para comprender correctamente el texto, el lector necesita determinar a quién se refiere la palabra él. En este ejemplo, la oración puede ser ambigua, por lo que es necesario disponer de más contexto.

Podemos enseñar a identificar esas referencias utilizando textos más claros, subrayando nombres y pronombres, y analizando sus relaciones.

Esta habilidad es importante porque comprender un texto no consiste solamente en entender cada palabra por separado, sino también en reconocer cómo se conectan las diferentes oraciones.

El estudio tuvo una muestra pequeña, por lo que sus resultados deben interpretarse con cautela.

 

¿Cómo podemos ayudar a desarrollar la comprensión lectora?

A partir de estas investigaciones y de principios educativos utilizados en la enseñanza de la lectura, podemos aplicar varias estrategias prácticas.

 

1. Utilizar lecturas relacionadas con sus intereses

Es más fácil involucrarse en una actividad cuando el contenido tiene significado para la persona.

Si un adolescente está interesado en matemáticas, arquitectura, tecnología, música o viajes, podemos utilizar estos temas para desarrollar actividades de comprensión.

No es necesario limitarse a cuentos infantiles. Los jóvenes y adultos necesitan materiales apropiados para su edad, sus intereses y su nivel de lectura.

 

2. Dividir el texto en partes pequeñas

Cuando un texto contiene demasiada información, puede resultar difícil identificar cuáles son los detalles importantes.

Podemos comenzar leyendo un párrafo y haciendo una o dos preguntas antes de continuar.

Después, a medida que el estudiante desarrolla sus habilidades, podemos aumentar gradualmente la extensión y complejidad de las lecturas.

 

3. Enseñar diferentes tipos de preguntas

No todas las preguntas requieren el mismo nivel de comprensión.

Preguntas literales: la respuesta está directamente en el texto.

Ejemplo: ¿A qué hora llegó Daniel?

Preguntas inferenciales: requieren relacionar información y utilizar pistas para llegar a una conclusión.

Ejemplo: ¿Por qué crees que Daniel decidió regresar a casa?

Preguntas de idea principal: permiten identificar la información más importante.

Ejemplo: ¿De qué trata principalmente la lectura?

Preguntas de aplicación: ayudan a relacionar lo leído con situaciones de la vida cotidiana.

Ejemplo: ¿Qué harías tú si estuvieras en esa situación?

Es importante enseñar cómo responder cada tipo de pregunta, en lugar de limitarse a señalar los errores.

 

4. Enseñar a identificar la idea principal

Algunos estudiantes pueden recordar numerosos detalles de una historia, pero tener dificultades para explicar de qué trata en términos generales.

Podemos ayudarlos preguntando:

  • ¿Cuál es el tema del texto?

  • ¿Qué información es la más importante?

  • ¿Qué título le pondrías?

  • ¿Cómo explicarías la lectura en una o dos oraciones?

Una estrategia útil consiste en mostrar varias opciones de resumen y explicar por qué una representa mejor la idea central.

 

5. Utilizar apoyos visuales cuando sean necesarios

Los mapas conceptuales, diagramas, tablas y líneas de tiempo pueden ayudar a organizar la información.

Sin embargo, no debemos asumir que todas las personas autistas necesitan imágenes para comprender.

Algunas pueden preferir explicaciones escritas, otras pueden beneficiarse de ejemplos orales y otras necesitan combinar diferentes métodos.

Lo importante es identificar qué herramienta facilita realmente el aprendizaje.

 

6. Practicar con situaciones de la vida cotidiana

La comprensión lectora no es únicamente una habilidad académica.

También es necesaria para:

  • Leer instrucciones para preparar una comida.

  • Comprender horarios de transporte.

  • Interpretar mensajes y correos electrónicos.

  • Seguir indicaciones de seguridad.

  • Leer información sobre medicamentos.

  • Comprender formularios y documentos.

  • Interpretar información relacionada con estudios, empleo o actividades comunitarias.

Podemos utilizar estos materiales para desarrollar habilidades que favorezcan la participación y la autonomía.

 

La importancia de adaptar la enseñanza a cada persona

Una conclusión importante de las investigaciones es que no existe una única estrategia que funcione para todas las personas autistas.

Antes de comenzar, es necesario identificar cuáles son las habilidades que la persona ya posee y cuáles necesita desarrollar.

Por ejemplo, un estudiante puede leer con fluidez, pero necesitar ayuda con las inferencias. Otro puede comprender historias, pero presentar dificultades con instrucciones escritas extensas. También hay personas que necesitan sistemas de comunicación aumentativa y alternativa para demostrar lo que comprenden.

Por eso, es importante evaluar la comprensión utilizando métodos accesibles que no dependan exclusivamente de la capacidad para responder oralmente.

También debemos evitar confundir las dificultades para expresar una respuesta con una falta de comprensión.

La evaluación individualizada, los apoyos apropiados y el seguimiento de los avances son fundamentales para diseñar actividades verdaderamente útiles.

 

¿Qué podemos aprender como padres, educadores y terapeutas?

Estas investigaciones nos muestran que la comprensión lectora no debe considerarse una capacidad fija que una persona tiene o no tiene.

Es una habilidad compleja que puede enseñarse y desarrollarse mediante experiencias educativas adecuadas.

También nos recuerdan que no basta con entregar un texto, hacer preguntas y corregir respuestas.

Debemos enseñar cómo comprender.

Esto significa explicar las estrategias, ofrecer ejemplos, practicar juntos, proporcionar apoyos cuando sean necesarios y permitir que cada estudiante avance a su propio ritmo.

Además, es importante reconocer sus fortalezas y evitar utilizar materiales que no correspondan a sus intereses o edad.

Aunque gran parte de la investigación disponible se ha realizado con niños y adolescentes, la comprensión lectora continúa siendo relevante durante toda la vida. Es necesario desarrollar más estudios específicos sobre las necesidades y los métodos de enseñanza para adultos autistas.

 

Reflexión final

Desde Positive Autism, considero que debemos prestar más atención a la comprensión lectora, porque su importancia va mucho más allá del rendimiento escolar.

Comprender lo que leemos nos ayuda a aprender cosas nuevas, interpretar nuestro entorno, tomar decisiones y participar con mayor autonomía en la sociedad.

Cuando una persona autista tiene dificultades para comprender un texto, no debemos asumir que no puede aprender.

Debemos preguntarnos qué parte del proceso está resultando difícil y qué herramientas podemos ofrecerle.

A veces necesitará una explicación más clara. Otras veces, ejemplos concretos, apoyos visuales, enseñanza explícita o más oportunidades para practicar.

Y, sobre todo, necesitará que reconozcamos sus capacidades y respetemos su manera de aprender.

Nuestro objetivo no debería ser solamente que una persona pueda leer un texto, sino que pueda comprenderlo, utilizar esa información y aplicar lo aprendido en su vida diaria.

 


Estudios científicos consultados

1. Tárraga-Mínguez, R., Gómez-Marí, I. y Sanz-Cervera, P. (2021).

Interventions for Improving Reading Comprehension in Children with ASD: A Systematic Review.

Revista: Behavioral Sciences, 11(1), 3.

Revisión sistemática de 25 estudios sobre intervenciones para mejorar la comprensión lectora en estudiantes autistas.

https://doi.org/10.3390/bs11010003

Acceso gratuito al artículo completo:

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7824210/

2. Lee, S., Quinn, S. y Jiang, Y. (2025).

The Use of Pictorial or Graphic Representation in Reading Comprehension Interventions for Students with Autism Spectrum Disorders: A Meta-Analysis.

Revista: Journal of Autism and Developmental Disorders.

Metaanálisis de cinco estudios sobre el uso de representaciones visuales para mejorar la comprensión lectora.

https://doi.org/10.1007/s10803-025-07014-4

3. O’Connor, I. M. y Klein, P. D. (2004).

Exploration of Strategies for Facilitating the Reading Comprehension of High-Functioning Students with Autism Spectrum Disorders.

Revista: Journal of Autism and Developmental Disorders.

Investigación sobre estrategias para facilitar la comprensión de textos en estudiantes autistas.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15162931/


Positive Autism

Promoviendo la comprensión, la aceptación y las oportunidades de aprendizaje para las personas autistas.

 

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